
Tenía mucha curiosidad por ver cómo enfocaban este capítulo teniendo en cuenta que lo que se narró en el capítulo 9, debería formar parte en realidad de la parte final de éste episodio.

Personalmente este capítulo me ha parecido algo decepcionante, aunque bien es cierto que era difícil que la serie mantuviese en todo momento la línea de tensión y acción que venía mostrando desde el inicio.

Parecía que éste iba a ser un capítulo de relax, después del introspectivo episodio anterior sobre Saeko. Sin embargo, la toma de decisiones se impone nuevamente.

Como era de esperar, un capítulo centrado en la aventura que viven Saeko y Takashi para llegar a la casa de Takagi, donde el resto de supervivientes les estará esperando.

El secretario de estado de Estados Unidos se convierte en zombie mientras viaja en el Air Force One. El propio presidente y la primera dama han sido mordidos, y en sus últimos momentos de humanidad el presidente debe decidir si “pulsar el botón”.

Mientras que los capítulos anteriores giraban en torno al cambio que iban sufriendo los protagonistas progresivamente en su forma de actuar, la idea de éste nos muestra que en esencia, su humanidad sigue intacta.

Nuestros protagonistas deciden tomarse un merecido descanso en el piso de la amiga de Marikawa después de dos días de padecer por sus vidas casi a cada instante.

Un avión a punto de despegar en un aeropuerto infestado de zombis mientras dos francotiradores de las fuerzas de defensa cubren su huida.

Finalmente nuestros personajes comprueban mediante las noticias, uno de sus peores temores… que efectivamente la plaga se ha propagado por todo el mundo.

Capítulo centrado en el día que pasan juntos Rei y Takashi, mientras se dirigen al punto de encuentro acordado con Busujima y el resto del grupo.